15 de Mayo : Fallece Narciso Ibañez Menta

Narciso Ibañez Menta, nacio en Asturias el 25 de Agosto de 1912, su dilatada carrera comenzó a los ocho días de vida, en las tablas del teatro y en brazos de la actriz Carola Ferrando. Su primer papel fue el de un muñeco al que tenía que sustituir.

Habiendo crecido en el ambiente de la farándula, rodeado de atrezzo y de histriones –sus padres eran intérpretes líricos siempre en gira-, no fue de extrañar que a los tres años se subiera improvisadamente al escenario y recibiera el primer aplauso de una audiencia teatral.

Poco después ya aparecía en los carteles como Narcisín, un niño prodigio que canta, baila, recita e interpreta” y de ahí a girar por todo el mundo, como antiguo cómico que era Menta recordaba aquella época con esta curiosa anécdota:

“Cuando tenía tres años, estaba en un Teatro mientras mis padres trabajaban. Me había ido a jugar al subsuelo, debajo del escenario, en un foso adonde se guardaban los elementos. Estaba medio oscuro, pero encontré algo que me permitió comenzar a jugar a la pelota. Me mantuve toda la función entretenido, pateando ese supuesto balón. Ahí donde estaba el teatro, antiguamente había un convento. Cuando subí a los camarines le mostré a mi madre, contento, el juguete nuevo. Era una calavera. Así que desde muy chico tuve una relación muy lúdica con cosas que a otros atormentan”.

Al recalar en Buenos Aires, ya pasados los años, era necesario darle un giro a su carrera. Tras lanzarse como director y actor de teatro clásico decidió volcarse en el género terrorífico, y así, tras destacados papeles en las obras “Muerte de un Viajante” o “Manos sucias”, se lanzó de lleno al mundo del maquillaje para interpretar –curiosamente- a personajes que fueron los pioneros en esto del miedo fílmico. Su rostro dio forma al “Doctor Jekyll y a Mr. Hyde”, a “Fausto” y también “El Fantasma de la Ópera” y “El Jorobado de Notre-Dame”, quizás siguiendo la estela de su muy admirado Lon Chaney, al que según parece llegó a conocer cuando era un niño de teatro, en gira por los Estados Unidos.

4 PERSONAJES DE IBAÑES MENTA
4 PERSONAJES DE IBAÑEZ MENTA

De él heredo el gusto por el auto-maquillaje con las técnicas más artesanales (clara de huevo, dulce de leche…), en una época en la que el latex aun no había hecho su aparición en el cine. Su biografó Jaime Serrats Ollé citó unas palabras de Chicho sobre esta nueva faceta de su padre en estos términos: “Debió crear monstruos para matar al niño y convertirse progresivamente en un actor normal. Aprendió a caracterizarse con tanta precisión, que quizás es el último de los actores que dominan a fondo este arte”. Al final recibió el mismo apodo que Lon: “El Hombre de las Mil Caras”.

Y tampoco es de extrañar que su primer papel en cine fuera el de un científico loco, en la película “Una Luz en la Ventana” (1942), “el primer film de terror del cine argentino” según publicitó la prensa y donde Narciso lucía –como no- un siniestro maquillaje mientras acechaba entre sombras. Después vinieron estupendos films como la intriga “noir” de “La Bestia Debe Morir” (nada que ver con el “whodunit” licántropo de Peter Cushing) y en Televisión “El Hombre que Volvió de la Muerte” , ya en los sesenta, en la que hubo cierta polémica al rumorearse que se usaron auténticos cadáveres en algunos episodios. ¡Incluyendo una autopsia real! Ibáñez Menta ni confirma ni desmiente: “Eso es un secreto de sumario”.

Proclamado en Argentina

Y en la tierra argentina es donde también nació una serie totalmente mítica: “Obras Maestras del Terror”, que dio como resultado dos magníficas consecuencias: la primera, su adaptación al cine (1960) en el film de mismo título que recrea tres historias de Poe –dos años antes de que Corman hiciera lo propio con su “Historias de Terror”– y la segunda, la posterior recreación de la serie en España en nuestras añoradas “Historias Para No Dormir”, que al igual que en su versión argentina, supone la cima de la colaboración entre los dos Narcisos, padre e hijo.

Es una pena que se conserven tan pocas muestras de ambos programas por culpa de la política de las cadenas televisivas de borrar cintas –especialmente sangrante en el caso de la versión argentina de la saga-, por eso cada nueva edición de capítulos sueltos es una joya a atesorar.

En mi opinión, es en estos trabajos donde nuestro protagonista se desmarca un poco de la influencia Chaney y desarrolla una versatilidad interpretativa que lo une mucho más a Vincent Price o, sobre todo, a Boris Karloff . Precisamente del legendario actor inglés también recibió algunos consejos vía postal para su versión en teatro de “Arsénico Por Compasión” que Karloff popularizó, y a quien rindió tributo caracterizándose con su mismo rostro.

Pero volviendo al ciclo macabro en España, lo cierto es que Narciso dejó Argentina por varias razones: cierto desengaño con el teatro municipal por los problemas que le pusieron a la hora de interpretar su ansiado “Ricardo III” de Shakespeare y, sobre todo, unos acuciantes problemas económicos. Por todo ello se instaló en Madrid con toda su familia de forma casi permanente, ya que aun tuvo tiempo de volver en algunas ocasiones a trabajar en su tierra adoptiva, donde era uno de los actores más queridos.

Menta nos dejó el 15 de Mayo del 2004 a los 91 años, en Madrid.

Su trabajo quedará como inspiración y motivo de disfrute para muchos profesionales y aficionados al género en el que destacó, y en el que escribió muchas de sus más gloriosas páginas en habla hispana.

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