Lo cierto es que en el campo el clima de crisis que se exacerbó en la última semana hizo que muchos productores con espalda financiera se refugien en su cosecha como moneda de reserva de valor a la espera de que se normalice la economía.

Productores empezaron a retener trigo por la incertidumbre cambiaria

Productores empezaron a retener trigo por la incertidumbre cambiaria
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Lo cierto es que en el campo el clima de crisis que se exacerbó en la última semana hizo que muchos productores con espalda financiera se refugien en su cosecha como moneda de reserva de valor a la espera de que se normalice la economía.

La fuerte suba que registró el dólar en los últimos días (este miércoles cerró a $ 23,10) y el aumento de la tasa de referencia al 40% dispuesta por el Banco Central generaron un alto grado de intranquilidad e incertidumbre en el sector agropecuario.

La preocupación quedó en evidencia teniendo en cuenta que el 2 de mayo, hace una semana, el trigo se vendía en la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) a $ 4.999 por tonelada, mientras que este miércoles se negoció a $ 5.650 por tonelada.

En este sentido, Gustavo López, director de la consultora Agritrend, comentó a La Política Online que “como ocurrió con la mayoría de los granos, en los últimos días se redujeron las ventas por la incertidumbre presente respecto a la cotización del dólar”.

Otro aspecto que mencionó el analista de mercados que explica el fuerte aumento del trigo es una estimación de cosecha 2017/18 un tanto excesiva. “Quizá no se produjeron 18 millones de toneladas como se dijo y la cosecha es un poco menor”, señaló.

Lo cierto es que en el campo el clima de crisis que se exacerbó en la última semana hizo que muchos productores con espalda financiera se refugien en su cosecha como moneda de reserva de valor a la espera de que se normalice la economía.

La devaluación, si bien beneficia a los que tienen activos dolarizados como los productores de granos, a su vez trae aumentos de costos productivos que complican la financiación de la próxima campaña ya que muchos insumos cotizan en dólares.

Como sea, la suba del trigo le pone presión a la inflación en relación al precio de los productos derivados y algunos representantes de las panaderías salieron nuevamente a justificar aumentos en el pan que ya se vende a un promedio de $ 60 por kilo.

“A los molinos harineros cualquier aumento en el precio del trigo nos afecta en un 75% de los costos y no tenemos manera de no trasladarlo”, aseguró a este medio Diego Cifarelli, presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM).

“El trigo está buscando un precio en un marco de oferta y demanda; en la Argentina hay poco interés del productor en vender su stock”, dijo Cifarelli. “La molinería compra el trigo todos los días y fija el precio de la harina en función de lo que consigue”, agregó.

Cifarelli también salió al cruce de un grupo de economistas ligados al kirchnerismo que aseguraron que hay faltante de harina. “De ninguna manera eso está ocurriendo. La bolsa de 50 kilos de harina se vende actualmente entre 450 y 500 pesos”, afirmó.

Según un estudio elaborado por FADA, el trigo representa apenas un 8,3% del precio final del pan y la harina solo un 3,3%. En tanto, por cada tonelada de trigo se extraen 760 kilos de harina, mientras que por cada kilo de harina se produce 1,09 kilos de pan.

Este viernes se realizará una nueva edición de “A Todo Trigo” en el Hotel Sheraton de Mar del Plata donde se reunirán los principales referentes de la cadena de valor para analizar la actual coyuntura y los desafíos de un sector en crecimiento.

Por el momento, gracias a las últimas lluvias que recompusieron los perfiles hídricos, las estimaciones iniciales hablan de una siembra de trigo 2018/19 de alrededor de 6 millones de hectáreas y una cosecha de unas 20 millones de toneladas.

Notinac