26 de Diciembre

Alejo Carpentier nació en La Habana, Cuba, el 26 de diciembre de 1904. De padre francés y madre rusa, inició estudios de arquitectura en 1921, y abandonó dos años más tarde. Comenzó a dedicarse al periodismo en la revistas Hispania, Social y Carteles, y se destacó también como musicólogo.

Encarcelado en 1927 por su actividad política de oposición al dictador Machado, en 1928 abandonó Cuba para establecerse en París. Allí se dedicó a actividades relacionadas con la música y fue corresponsal de diversas revistas culturales cubanas.

Entró en contacto con la vanguardia, especialmente con el surrealismo, y colaboró en la revista Révolution Surréaliste de André Breton. En 1933 publicó en Madrid su primera novela ¡Ecué-Yamba-Ó!, aunque la que marcó su madurez literaria fue El reino de este mundo (1949), sobre la revolución haitiana y el tirano del siglo XIX Henri Christophe,  En España entabló amistad con los poetas de la Generación del 27: Pedro Salinas, Rafael Alberti y Federico García Lorca.

En 1939 regresó a Cuba. Trabajó en la radio y llevó a cabo importantes investigaciones sobre la música popular cubana. Continuó su labor periodística en revistas como Tiempo Nuevo y Orígenes. Entre 1945 y 1959 residió en Venezuela, para volver a instalarse en Cuba tras la victoria de Fidel Castro.

Otras de sus obras son: Los pasos perdidos (1953), el diario ficticio de un músico cubano en el Amazonas. Guerra del tiempo (1958) sobre la violencia del gobierno cubano durante la década de 1950. En el año 1962 publicó El siglo de las luces, que trata de la vida de tres personajes arrastrados por la Revolución Francesa. Concierto Barroco (1974) expone sus visiones acerca de la mezcla de culturas en Hispanoamérica. Le siguieron El recurso del método (1974) y La consagración de la primavera (1978).

Se desempeñó como director de la Editora Nacional y vicepresidente del Consejo Nacional de Cultura. Fue además consejero cultural en las Embajadas de Cuba en diversas capitales iberoamericanas y del este de Europa. Sus últimos años los pasa en Francia como alto funcionario diplomático en la embajada de París, ciudad en que falleció el 25 de abril de 1980.