Nahir Galarza está alojada en la Comisaría de Minoridad y Violencia Familiar desde el día en que se cometió el crimen. Ha estado recluida en ese lugar hace exactamente tres meses y durante todo este tiempo sus abogados han tratado por todos los medios de lograr que abandone la celda y aguarde el inicio del juicio en su casa. 

El fiscal confirmó que la joven Nahir, seguirá detenida en una comisaría

El fiscal de la causa en la que Nahir Galarza se encuentra detenida por el crimen de su exnovio Fernando Pastorizzo en Gualeguaychú, negó la posibilidad de que la joven fuese trasladada a una unidad penal y aseguró que permanecerá en la comisaría de la Mujer en la que está alojada desde la confesión de su crimen.

Sergio Rondoni Caffa confirmó a Télam que “no hay ningún cambio” y desestimó así las versiones que circularon ayer sobre un posible traslado de la joven de 19 años, a la que el juez Javier Cadenas, del tribunal oral de Gualeguay, le rechazó el pedido de prisión domiciliaria con vigilancia mediante tobillera electrónica, tal como había pedido la defensa.

Desestimó también que uno de los posibles destinos inminentes de Galarza fuera la Granja Penal 9 El Potrero, situada a unos 17 kilómetros de la ciudad de Gualeguaychú y que tiene población mixta.

La Justicia determinó que Nahir Galarza cumplirá una prisión preventiva de, por lo menos, 60 días.

“La lesión que presenta la imputada es en la entrepierna y es por fricción, no por golpes”, dijo el funcionario judicial que aclaró a su vez que pudo provocarse “por una serie de situaciones, como puede ser rasparse en el deporte (Galarza practicaba hockey), al estar caminando, al sentarse, o incluso por el acto de rascarse”.

Además explicó que la lesión tiene “veinte días de evolución” a la fecha, según el certificado emitido por los médicos forenses.

El crimen fue cometido cerca de las 5 del 29 de diciembre, cuando Pastorizzo, de 21 años, fue hallado agonizando en la calle con un tiro en la espalda y otro en el pecho.

El joven murió pocas horas después y si bien Nahir primero declaró como testigo y dijo que había visto esa noche a su exnovio, otras pruebas de la existencia de ese contacto derivaron en que la chica terminara presentándose frente a la Justicia y confesara el crimen.

La defensa de Galarza intenta demostrar que la adolescente fue víctima de violencia de género y que, en consecuencia, el homicidio fue un acto de defensa. Sin embargo, testimonios de amigos de la pareja afirmaron que la noche del asesinato fue Pastorizzo el agredido por golpes de Galarza al salir de un boliche en Gualeguaychú