La líder de la Tupac Amaru, Milagro Sala, cuestionó que en la Argentina "hay más de 300 presos políticos", y pidió al Gobierno nacional "decisiones políticas más firmes con los opositores".

Milagro Sala volvió a pedir la intervención en su situación judicial

Milagro Sala detenida en su casa, se manifiesta cada vez que puede, y espera que el Gobierno haga algo por su situación.

Distintos dirigentes kirchneristas la consideran una presa política. Por esta razón, convocaron a una marcha para este sábado próximo frente al Palacio de Tribunales, con la finalidad de reclamar su libertad.

Acuerdos que la excluyen

En las últimas horas la dirigente jujeña habló sobre su situación, enviando un fuerte mensaje a la administración de Alberto Fernández. “El Gobierno nacional, antes de seguir trabajando o seguir haciendo acuerdos políticos, debe hacer acuerdos para liberarnos a nosotros”, reclamó.

De esta manera, Sala pidió soluciones “políticas”. “Tienen que hacer que se respeten las leyes de las provincia y que recuperemos la libertad”, afirmó. Fue contundente con su intención, de implementar cambios en la Justicia, esta intención es compartida con sectores del kirchnerismo,

“La Justicia no está funcionando democráticamente. Venimos pidiendo una reforma judicial urgente porque no puede ser que después de cinco años y dos extensiones de la prisión preventiva, el Tribunal de Justicia de Jujuy no nos otorgue la libertad a los compañeros detenidos”, enfatizó.

El gobierno nacional y popular

Y volvió a apuntar a la gestión de Alberto Fernández: “Pedimos que el Gobierno de la Nación tome los recaudos suficientes para ver cómo se soluciona esto”. Y recalcó: “Nos humillaron y también a nuestras familias, a la militancia y a los argentinos. Viviendo en un gobierno nacional y popular, no se puede seguir así”.

“Me detuvieron sin orden judicial. No tenemos condena firme. Tenemos que estar en libertad, queremos que alguien haga respetar la constitución de Jujuy”, agregó la dirigente de la organización Tupac Amaru

A su vez, aclaró que no habla con el Presidente “para no comprometerlo” y comparó su situación en la Justicia con la de Amado Boudou y Julio De Vido.

La detención de Milagro Sala

Sala fue arrestada en 2016 por un acampe frente a la sede del gobierno jujeño que lidera el radical Gerardo Morales. Entre las condenas que recibió hay una de tres años de prisión en suspenso por encabezar un escrache contra Morales en 2009, cuando el actual mandatario provincial era senador.

Además fue condenada a 13 años de cárcel por defraudación al Estado, asociación ilícita y extorsión en la causa llamada “Pibes Villeros”. En ese expediente se investigó el desvío de fondos estatales por más de 60 millones de pesos, cobrados por cooperativas para construir viviendas sociales que nunca se hicieron, entre 2011 y 2015.

En 2018 la Corte Suprema determinó que la dirigente volviera a cumplir prisión domiciliaria al ordenarle al juez de Jujuy Pablo Pullen Llermanos que le devuelva el beneficio a la dirigente, tal como lo había solicitado en 2017 la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).