Solo en los primeros dias del 2018, tres personas han perdido la vida ahogados en Río Gualeguay

El Rio Gualeguay, quien visita Entre Ríos, conoce de sus bondades para disfrutar, playas casi reservadas por su corta extensión, con margenes por momentos que serian postales caribeñas. Pero desde el centro de la provincia hasta el sur entrerriano, son incontables los paraisos que se pueden visitar y disfrutar. Siempre y cuando se tomen todos los recaudos y nunca exagerados para incursionar en esta aguas del Gualeguay.

Para conocer mas sobre el Rio Gualeguay, es imprescindible leer este articulo de Noticias Villaguay 

A continuación reproducimos algunos conceptos:

Con las altas temperaturas, muchos villaguayenses han elegido disfrutar del verano en algunos de los muchos balnearios naturales que existen en la zona. Son sitios privilegiados por la naturaleza, con enormes arenales y aguas bajas, pero que por carecer de servicios implican riesgos que necesitan ser tenidos en cuenta para evitar desgracias como las que han ocurrido.

Sólo en las últimas dos semanas, tres personas han perdido la vida ahogados en las aguas del río Gualeguay. Dos de ellos mientras pescaban en cercanías de Villa Domínguez a fines de diciembre y otro el pasado fin de semana, cuando se bañaba en la zona de la balsa Ramblones.

Ese lugar, así como la Balsa San Justo, se han visto repletos de visitantes en los primeros días de este año. Se trata de espacios rodeados de naturaleza agreste, que carecen de infraestructura y de servicios, por lo que el cuidado de la propia vida es tarea de cada uno.

El río Gualeguay tiene fama bien ganada de ser un cauce “traicionero”. Se ha llevado muchas vidas. Pero eso no quiere decir que no pueda disfrutarse si se toman algunas precauciones básicas.

Meandriforme

La peligrosidad del río que atraviesa la franja central de nuestra provincia de norte a sur con un trayecto cambiante está dada por la presencia de numerosos “pozos”. Se trata de sitios donde el cauce aumenta mucho su profundidad y donde las corrientes suelen tener muchas más fuerza.

Esa característica, en el caso del Gualeguay, está relacionada con su comportamiento “meandriforme”, es decir, por la gran cantidad de curvas y contracurvas que existen a lo largo de su recorrido.

Para graficar esa característica, hay que tener en cuenta que, si se trazara una imaginaria línea recta para medir su extensión, la distancia no alcanzaría los 300 kilometros.

Sin embargo, con sus meandros, el Gualeguay tiene una extensión real de más de 850 kilómetros entre su nacimiento como humilde riacho en inmediaciones de Los Conquistadores, en el norte provincial, hasta su desembocadura en el Paraná, a unos 40 kilómetros al oeste de Puerto Ruiz.

Es precisamente esa característica la que lo convierte, además, en un río de cuidado. Consultado por las características del río Salado (Santa Fe)-de característica similares al Gualeguay-, el ingeniero Carlos Ramonell, docente e investigador de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), ofreció una serie de datos que bien pueden aplicarse al comportamiento del Gualeguay.

“En las curvas, las profundidades no son iguales en ambas márgenes. En la orilla donde la curva tiene su mayor amplitud, el cauce es mucho más profundo. Por el contrario, en la orilla opuesta -donde la curva es más cerrada-, es más playo. Si uno se mete al río del lado donde la curva es más amplia puede ‘caerse’ porque allí es más profundo. Pero, además, es arrastrado más rápido por la corriente porque la velocidad del agua es mayor”, señaló, consultado por el diario El Litoral.

“Hay que tenerle respeto”

Sin ser ingeniero hidráulico, pero con un vasto conocimiento del río, el emprendedor local Yamil López Bantar –propietario de “Kayac Pesca Aventura Villaguay”- ofreció una explicación similar.

“Al Gualeguay hay que tenerle respeto, porque en cada curva del río seguramente hay un pozo. En las partes rectas nos encontramos generalmente con bancos de arena, pero en las curvas, donde hay una barranca y enfrente hay un arenal, por lo habitual existe un pozo”, aseguró..

“Desde el kayac esto se aprecia con bastante claridad. Donde hay arenales se ve cómo el agua va haciendo como ‘pianitos’, pero donde es profundo el cauce se percibe calmo en la superficie pero agitado al fondo”, agregó.

Sabedor de que al Gualeguay hay que respetarlo, Yamil López Bantar ha enfatizado casi al extremo las cuestiones relativas a la seguridad de sus navegantes:.

“Cuando vamos a navegar en los kayacs siempre damos instrucciones previas y los advertimos a los participantes acerca de la necesidad de llevar el chaleco bien atado; de hecho ni siquiera nos sacamos al chaleco cuando descendemos de las embarcaciones para disfrutar de alguna zona de playa”, apuntó.

En ese contexto, sostuvo que la gente debería tener en cuenta algunas cuestiones básicas antes de meterse a un río: “Uno no puede ingresar si está cansado, si tomó mucho alcohol, si se siente descompuesto o si tiene el estómago lleno. Hay que estar en buenas condiciones para poder hacerle frente a una eventualidad”, resaltó.

“Cuando uno ingresa al agua uno tiene que hacerlo con la precaución del caso y si es posible tener a mano mecanismos de seguridad para sortear cualquier inconveniente. Especialmente en estos lugares que son balnearios naturales donde no hay boyas ni guardavidas”, agregó.

No obstante, dijo que el Gualeguay es un río “de inigualable belleza y playas que, si se toman las precauciones del caso, son altamente disfrutables”.