Provincia de Buenos Aires se prepara para volver a las clases presenciales.

Vuelta a clases en Provincia de Buenos Aires

Provincia de Buenos Aires se prepara para volver a las clases presenciales.

Luego del retroceso en abril y de otras nueve semanas sin actividad, la decisión fuerte de Axel Kicillof fue garantizar la “presencialidad administrada” en los distritos que estén en fase 3.

El ciclo lectivo

En el trayecto, los casos en los días hábiles no bajan de los 20.000 contagios. Según los argumentos, el Plan de Vacunación es la “llave” para que todos los alumnos puedan volver a tener un ciclo lectivo dentro de las aulas.

“Los alumnos recién van a volver el miércoles. Todavía nos tienen que enviar la comunicación oficial. Lo que sí se nos ha comentado que mañana volverían directivos, el personal auxiliar y administrativo y, en algunos casos, los docentes que sean convocados, de acuerdo a lo que determine cada escuela”,

En la misma línea, Zurita plantea que en la Provincia hay un total de 4.500.000 de alumnos, de los cuales 3.000.000 concurren entre los 40 partidos del conurbano bonaerense y 1.000.000 de ellos son bajo la enseñanza en establecimientos privados. En tanto, en el interior provincial todavía hay 73 distritos que no pueden volver, donde hay un universo aproximado de 1.200.000 alumnos, de los cuales, 300.000 van a la privada.

¿Cómo será la modalidad de cursada?

Esto explica: “Es importante aclarar que volveríamos al estadío que estábamos anterior al 15 de abril, es decir la “bimodalidad”. Es una semana presencial y otra virtual con un máximo de 4 horas en las instituciones. Esto es un desafío que tenemos por delante”.

“Esta decisión está tomada sobre la mejora de los índices sanitarios, pero también sobre un Plan de Vacunación que avanza. A la fecha, de 450.000 docentes y no docentes, fueron vacunados 330.000, es más del 60%. Muchas escuelas me comunicaron también que ya le están llegando los turnos a muchísimos para la semana que viene. Así que prontamente se va a completar la totalidad de docentes y auxiliares”, agrega el secretario general de la entidad que representa a establecimientos privados.

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Un alivio para los jardines maternales

El caso más importante de esta decisión de Kicillof es el regreso de los jardines maternales, sin dudas los más golpeados. Es el sector considerado no obligatorio para la concurrencia y donde no se necesita tener una matrícula obligatoria como en los niveles más avanzados.

En lo que va de 2021 se cerraron más 65 escuelas maternales y de infantes, sumados a los casos que se fueron dando en 2020 con el cierre prolongado de los establecimientos educativos.

“Nosotros estamos esperando de la Dirección General de Escuelas los comunicados para ver cómo tenemos que proceder. Estimo que la intención será volver a marzo 2021 con jornadas simples. Los maternales estamos pidiendo que se contemplen también otros temas distintos a las escuelas, porque nosotros tenemos bebes, hay almuerzos, mamaderas y otras cuestiones.

Por eso esperamos que avance un proyecto de Ley para que podamos ser considerados como esenciales”, explica Daniela Etcheverry, directora general de Escuelas Maternales y propietaria de “Rayitos de Sol”.

La salud de los alumnos

En la misma línea, agrega sobre este regreso en un contexto de abruptos casos: “La vacunación es un dato no menor para tener en cuenta, sobre todo por la inoculación al personal docente. Es importante porque ya no se pierdan más días de clases o jornadas.

Hay muchos chicos que ya están teniendo consecuencias de salud emocional y física. Hay muchos nenes que se brotan, que tienen alergias o que se arrancan los pelos. Es muy difícil sostenerlos en la virtualidad. Ni te digo en el nivel maternal, ya quedó demostrado que es imposible dictar clases así”.

Los protocolos, a diferencia de los niveles educativos, no será bimodal: “Nosotros trabajamos con muchísimos protocolos de higiene, pero desde mucho antes. Trabajamos con ventilación cruzada y otras medidas que ya estaban contempladas por la propia dinámica de nuestro trabajo. Tenemos cambios de pañales, desinfección de los cambiadores, alcohol en gel, etcétera. Para nosotros es una práctica habitual, porque nosotros no podemos contagiar de un niño a otro, incluso por otras patologías. Los docentes no se meten más de un chupete en el bolsillo porque si no se contagia. Es algo de todos los días, está aceitado el funcionamiento”.

Sobre los cierres, explica: “Las matrículas bajaron muchísimos porque los padres tenían que encontrar una solución, entonces llevaban a los chicos a los rodantes, lugares clandestinos o contrataban una niñera. Por otro lado, teníamos una Capital Federal que estaba funcionando. Entonces muchos se iban a la Capital. Creo que ya esto no se podía sostener más”.